La Ciudad no recibirá 200 millones de pesos por culpa de una ley "fantasía" votada el año pasado
El peso de la Iglesia
- En 2008, cuando estaba todo listo para firmar el nuevo convenio del juego con el Ejecutivo nacional para la redistribución de las ganacias que deja la actividad de los casinos de la Ciudad, que hubiesen significado otros $200 millones en las arcas porteñas, Gabriela Michetti y Federico Pinedo presionaron para que quedara sin efecto. Es más, cuando el jefe de Gobierno anunció la nulidad del nuevo convenio, fueron ellos quienes lo flanqueaban en la recordada conferencia. En esa oportunidad, Michetti y Pinedo recibieron el respaldo del cardenal Jorge Bergoglio, a través del obispo de San Isidro Jorge Casaretto. En ese momento, la Iglesia alertó sobre el crecimiento exponencial de la industria del juego en el país.
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Macri quiso reformular el convenio del juego en 2008 para que le entrara el 50% de las regalías de la actividad, que hubiera representado casi $200 millones más al erario. Sin embargo, Michetti se opuso y logró imponer un proyecto que prometía un total $600 M. Hoy ese impuesto es incobrable por una serie de amparos judiciales previos a la sanción de la norma
Norman Rozenthal (Infobae.com)
El ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti, cerró este lunes en la Legislatura las Rondas Informativas del Presupuesto 2010. Allí, desfilaron distintos representantes del Poder Ejecutivo, del Poder Judicial y del Ministerio Público explicando a los legisladores porteños sobre la proyección de gastos e inversiones de sus respectivas jurisdicciones para el año próximo.
Desde la oposición se le consultó a Grindetti, en la última presentación, acerca de la alícuota que grava los Ingresos Brutos de la actividad del juego en el ámbito de la Ciudad ya que en esta ocasión figuraba en el presupuesto sin contrapartida. El ministro respondió que dentro de la tarifaria 2010 no se contemplaban recursos por fuera del viejo convenio porque hasta ahora ese impuesto "no se puede cobrar".
Desde el Ministerio de Hacienda de la Ciudad dieron más precisiones acerca de la forma en que se contabilizó, ante la consulta de Infobae.com.
"No están previstos ingresos por el juego en el proyecto del presupuesto porque existe un amparo judicial que debemos obedecer. En el presupuesto 2009 estaban previstos ingresos por el juego para este año porque había expectativas de resolver el tema judicial. Para el año próximo si bien no perdemos las esperanzas de resolver el tema, no están contabilizados", manifestaron.
El diputado Alejandro Rabinovich echó más luz sobre el asunto y le confió a Infobae.com que "el año pasado se agregó el impuesto y su correlato en ingreso y egreso como cualquier otro. Este año, vuelve a figurar el impuesto, pero sin nada. Es decir, estiman 0 (cero) ingresos para 2010. Lo único que sigue cobrando la Ciudad es el lo del viejo acuerdo", enfatizó.
Ese acuerdo se cerró con la Nación en 2003, durante la administración de Aníbal Ibarra. Desde entonces, la Ciudad comenzó a percibir el 32% de las regalías de la actividad. Alcanzaba a 2007 pero se prorrogó automáticamente hasta 2011.
En 2008, ya desde la jefatura de Gobierno porteña, Mauricio Macri promovió un cambio en dicho convenio y armó un proyecto para que las regalías que recibiera la Ciudad treparan del 32 al 50%, con la posibilidad de percibir una cifra cercana a los $400 millones anuales. Sin embargo, se encontró con una traba inesperada: fue la propia Gabriela Michetti quien promovió descartarlo (ver apartado "Iglesia").
En medio de serias acusaciones de Elisa Carrió, quien auguraba un acuerdo espurio con los magnates del juego, Macri dio marcha atrás y echó por tierra la iniciativa. Fue entonces cuando el proyecto de Michetti se aprobó en la Legislatura con los votos que le suministró la Coalición Cívica. Así, se creó en Ingresos Brutos una alícuota del 8%, a través de la cual, supuestamente, el Gobierno de la Ciudad se haría de una cifra sideral: los promotores del proyecto hablaron de $600 millones.
Esos potenciales ingresos, que desde el PJ calificaron desde el primer momento como un "impuesto de fantasía", fueron considerados dentro del presupuesto corriente y atados a varias obras de inversión. En especial, las relacionadas a viviendas, ya que la ley 1251 exige derivar el 70% de los ingresos percibidos por el juego al déficit habitacional.
Ahora bien, antes que se aprobara la ley que grava ingresos de la actividad del juego, ya existían varios amparos en la Justicia Federal que impedían cobrarlo.
Infobae.com tuvo acceso a dos de ellos. Uno que data de 1999 y que exime de nuevos pagos al Casino Flotante de Puerto Madero y otro de 2005 que libra al Hipódromo del abono "de sumas en concepto de pago del impuesto a los Ingresos Brutos, correspondientes a los fondos por explotación de juegos de azar y apuestas" (ver facsímil adjunto).
Es decir, se presupuestaron obras para 2009 con un dinero que finalmente nunca le ingresó al Estado de la Ciudad. Por lo tanto, según confió el diputado del bloque PRO Álvaro González, "ese desfinanciamiento se cubrió en parte con la mayor recaudación".
En diálogo con este portal, el presidente de la Comisión de Presupuesto de la Legislatura explicó que "cuando se quiso ir a cobrar (el impuesto al juego), se ampararon en la Justicia. Ellos argumentan que es otra la jurisdicción".
O sea, los empresarios del juego afirman, y en eso están fundamentados los fallos vigentes, que es ilegal reconfigurar ahora una nueva estructura de costos cuando lo acordado con Lotería Nacional estipulaba otro esquema.
En definitiva, este año se terminará recaudando por el juego alrededor de 170 millones de pesos, mediante el viejo convenio que se arrastra de la gestión de Ibarra. Para 2010, en tanto, estiman que la cifra llegará a los $210 millones.
Queda por explicar, entonces, por qué se votó la ley de 2008 si a priori se sabía que no se harían los pagos por los amparos judiciales. El diputado por la Coalición Cívica Facundo Di Filippo sostuvo que "era necesario crear la figura" y además "tarde o temprano se tiene que cobrar".
Asimismo, consideró que el problema es más bien de carácter político. "El tema es que no hay voluntad específica de gestión para cobrarlos. Los intereses creados en el juego nunca van a querer pagar eso", aseguró.
Di Filippo aseveró que la falta de financiación, producto de los recursos que iban a entrar por dicho impuesto, ha socavado fuertemente la construcción en la Ciudad, a tal punto de dejarla "completamente parada".
"Existen 110 terrenos de cooperativas de trabajo a la espera de la plata para empezar a construir; hay 2100 departamentos en el barrio Piedrabuena sin gas, de los cuales el oficialismo confirmó que para 2010 sólo se van a poder reparar la mitad (es decir, la gente va a estar un año y medio sin gas). También está parada la construcción de inmuebles en el predio de Casa Amarilla (lindero al estadio de Boca Juniors) y lo mismo ocurre en Villa Soldati. Toda la construcción está parada en la Ciudad", denunció el legislador de la CC en declaraciones a este medio.
Y agregó: "El Instituto de Vivienda de la Ciudad tiene ejecutado el 18% en el primer semestre de 2009. Como máximo van a gastar el 40 por ciento. Es decir, se va a cerrar el año con una subejecución cercana al 60 por ciento".
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